Cuando se es joven se tiene todo un futuro por delante, con sueños y metas por alcanzar. Pero, ¿qué sucedería si se fuera advertido de que pronto llegará la muerte?, ¿dónde quedarían todos los planes?, Serían solo sueños...
Releyendo la historia de la humanidad encontramos hombres y mujeres que se han dejado profundas huellas de su existencia a su paso por este mundo, algunos por sus buenas acciones, otros por malas. Muchos son recordados y hasta estudiados.
Estamos consientes de que también nosotros moriremos algún día; lo interesante será analizar si valio la pena el haber vivido en este lugar, en este tiempo, con esta familia en particular. Al morir dejaremos huella o seremos como uno de tantos hombres o mujeres anónimos, que nacen, crecen, se reproducen; como el sol o como una estrella fugaz, que solo brilla por un instante, para luego desaparecer sin que nadie vuelva a recordar. En este momento de nuestra vida echemos un vistazo hacia atrás, contremplemos nuestras acciones. ¿Qué se diría de nosotros si en este momento muerieramos?, ¿habremos hecho lo suficiente y lo necesario para dejar huella?
No hemos venido a este mundo a observar como triunfan los demás, sino a triunfar, a dar felicidad a ser felices, pero no a costa de los demás, sino, junto con ellos. No somos islas, formamos parte de una sociedad, de un conjunto. Somos parte necesaria de una sociedad a la que muchas veces hemos criticado por sus malas decisiones y acciones, pero a la cual no hemos sido capaces de mejorar, de transformar con nuestros actos. El criticar destruye y divide; el "meter el hombro y cargar" hace que juntos podamos triunfar.
No importa el oficio o lugar donde nos desenvolvamos, lo único que se necesita es decisión a amar y triunfar. Tenemos todo para triunfar y dejar huella. La invitación esta hecha; o nos decidimos a triunfar dejando huella o permitimos que nuestra vida transcurra sin pena ni gloria. Tal vez es el momento de decidirse a levantarse y triunfar, pero hemos de tener presente que se puede volver a caer, y no solo una vez, sino muchas. Entonces hay que recordar que la autentica victoria se obtiene a través de caídas. Caer no es lo peor que nos puede ocurrir en la vida, pero sí permanecer derrotados.
nosotros somos protagonistas de nuestra propia historia, tenemos la libertad de ser héroes o villanos, la diferencia es la recompensa final.
pss akii de nuevooO¡¡¡
roOlandome en thu hi5..--
mmm psss ke andess chidoO
thee cuidasss.....
noOs vemooOss en navidad,,...´
jjeeee oOo al ratoO en la casa ¡¡¡
bye..,,